¿Se agrandó tu familia y necesitás un cuarto más? ¿Estás por comprar tu primer departamento de soltera? ¿Tus dos hijos se independizaron y sentís que tu actual casa ya te queda grande, y además las expensas se dispararon? Entonces, es casi seguro que estés pensando en una nueva vivienda.
En este artículo te contamos cómo superar mitos y emociones –en lo que hace a la casa ideal– y enfocarte en lo práctico, para encontrar la propiedad que mejor va a cumplir con tus expectativas.
El mito de la perfección
El concepto de la casa ideal genera la llamada “parálisis por el análisis”. Es un error común entre quienes buscan una vivienda y esperan lo imposible: que todo sea nuevo, que haya espacio abundante y que la ubicación resulte inmejorable. Todo ello, además, sin exceder el presupuesto.
En realidad, ninguna propiedad cumple con el 100% de lo deseado, incluso en barrios y áreas premium de Zona Norte.

Factores clave a evaluar
Lo primero es la ubicación, ya que es algo que no cambia. ¿La nueva unidad tiene que estar cerca del trabajo de los futuros propietarios? ¿Es necesario que haya colegios y centros comerciales en la zona? ¿Se necesita tener el transporte público a mano o vía de acceso rápidas? ¿Se busca una unidad en una localidad con walking distance –que no es otra cosa que la proximidad a no más de 15 minutos a pie de los servicios básicos: salud y educación–.
En cuanto al presupuesto: ¿se cuenta con el total del dinero o hay que pedir un préstamo a un familiar o a un amigo, o a una escribanía? Si resulta imprescindible acceder a un crédito hipotecario, ¿se dispone del anticipo, y de sueldos suficientes como para que la cuota mensual no exceda el 40% de los ingresos netos del grupo familiar?
¿Y el estado del inmueble? ¿Cuántos años debe tener como máximo? ¿Se aceptaría uno que demande refacciones o la construcción de un cuarto extra?
Otro tema crucial: los gastos fijos y las expensas. ¿Hasta qué monto mensual sería algo razonable? ¿Y qué porcentaje de morosos?
En lo que hace al estilo de vida: ¿debe hacer suficiente espacio para los chicos? ¿Es preciso que tenga un Salón de Usos Múltiples o SUM cuando se trate de un departamento? ¿Tienen que existir zonas verdes y azules –ríos, lagos o lagunas naturales o artificiales– o gimnasios cercanos? Si fuera un PH lo buscado, ¿cuán luminoso se desea que resulte? ¿Y cómo se espera que sea la zona en cuanto a seguridad diurna y nocturna? ¿Y los ruidos?
Superar la indecisión emocional
Mudarse genera estrés, nostalgia y miedo al cambio, particularmente por la volatilidad económica. Es preciso reconocer las propias emociones. Y, sobre todo, aceptar que dejar el hogar conocido duele. Pero hay que enfocarse en las oportunidades que brinda el nuevo hogar, como por ejemplo una mejor calidad de vida o menos viaje hacia el trabajo o la universidad.
Otro tema fundamental es mantener una actitud positiva. Por ejemplo, visualizar rutinas nuevas, como imaginarse a uno mismo preparando un asado en el balcón del departamento que se tiene en mente. O haciendo una fiesta junto a la pileta de natación de la casa que uno proyecta comprar.

3 pasos prácticos para decidir
El primero es hacer una lista de lo imprescindible: por caso, 2 habitaciones y jardín, o a un paso del colegio para los chicos o de un polo gastronómico como el de Tigre, o, quizás, una casa reducida pero con un espacio para el trabajo remoto.
El segundo paso es definir el dinero disponible. Y el tercero, consultar con las inmobiliarias presentes en la zona seleccionada o soñada.

¿Y entonces cuál es la “casa ideal”?
La “casa ideal” es la que la persona elige conscientemente, y que está claramente alineada con su vida actual y futura.
En otras palabras: “La perfección no es alcanzable, pero si la perseguimos podemos conseguir la excelencia”, como dijo el estadounidense Vince Lombardi, entrenador de fútbol americano.
En Pozzi Inmobiliaria te ayudamos, justamente, a buscar esa vivienda en la que te sentirás a gusto desde el momento cero.

