Una casa adaptada a gente de 65 años y más no solo acelera la venta, sino que eleva su valor hasta un 20%, según los expertos.
En Argentina, donde el 25% de la población supera los esa edad, evaluar la accesibilidad es clave para atraer compradores como jubilados o familias con padres ancianos. ¿Tu casa, departamento o PH en venta está adaptado a esta realidad? Aquí te contamos algunos detalles y soluciones.
. Criterios de accesibilidad física
La norma ISO 21542:2021 define los estándares mínimos para las viviendas accesibles. Las unidades aptas para personas mayores tienen entradas sin escalones o con rampa, puertas de al menos 90 cm de ancho y pasillos de igual amplitud para las sillas de ruedas.
En los baños tienen instaladas barras de apoyo cerca del inodoro, a 70 u 80 cm de altura. Y duchas sin bordes elevados. Además, no poseen bañeras profundas, que son las que causan el 80% de las caídas.
Sumado a ello, cuentan con pisos antideslizantes e iluminación LED de al menos 200 lux, que ayudan a reducir los riesgos de la falta de visibilidad.

. Ubicación de los servicios esenciales
La proximidad a los servicios esenciales multiplica el atractivo de las propiedades ofrecidas al mercado.
Las unidades cercanas a clínicas, centros de tratamiento y farmacias son sumamente deseadas. Lo mismo si se encuentran a menos de 500 metros del transporte público. Otro punto importante es la cercanía con supermercados y centros comerciales. Y un factor ineludible son las veredas sin pendientes y las calles con poco tránsito.
. Diseño interno optimizado
Los dormitorios en planta baja son los ideales. De lo contrario, se compensa este tema con ascensores o elevadores salvaescaleras.
Las cocinas deben tener mesadas de no más de 85 cm de altura para poder ser usadas por personas sentadas, canillas de palanca y estanterías bajas.
Es preciso que las ventanas resulten fáciles de abrir y que los termostatos sean accesibles desde una silla de ruedas. Sumado a ello hay que considerar los balcones con barandas altas, de 1,1 m como mínimo. Otro espacio vital muy buscado por los compradores: el cuarto para los cuidadores, que bien puede ser la habitación de servicio.

Un listado de 12 puntos clave
La AARP es la American Association of Retired Persons, es decir, Asociación Estadounidense de Personas Jubiladas, Se trata de una organización sin fines de lucro y no partidista de Estados Unidos, enfocada en proteger y mejorar la calidad de vida de las personas de 50 años o más.
Esta entidad desarrolló un listado –de uso mundial– de 12 puntos básicos a chequear, para constatar si una vivienda es apta para individuos mayores.
En Pozzi Inmobiliaria, cuando recibimos una unidad para comercializar, tomamos en cuenta ese listado. Además, al enviar a la unidad a un fotógrafo y videasta con el fin de generar imágenes para nuestro sitio, las redes y los portales como Zonaprop y Argenprop, se realizan tomas destacando esos aspectos relativos a la accesibilidad. Por otro lado, en las descripciones que hacemos en nuestros medios digitales mencionamos el término “senior friendly” o apto para adultos mayores.
¿Qué sucede si una casa no es accesible?
Por supuesto que desde Pozzi Inmobiliaria no proponemos comenzar a hacer obras de inmediato para transformar la vivienda puesta en venta, o próxima a ese momento.
Lo que sí sugerimos es efectuar al menos uno de esos cambios, como reemplazar los escalones de ingreso por una rampa. Es algo que, en general, no resulta de alto costo.

¿Estética o accesibilidad?
Algunas personas consideran que estos elementos relacionados con la accesibilidad le quitan atractivo visual a la propiedad. En realidad no es tan así ya que ellos le dan un aspecto más humano al inmueble, algo sumamente valorado por el futuro comprador o la potencial adquirente.
Una venta más veloz
Lo central es considerar que una casa apta para personas mayores no solo se vende más rápido, sino que mejora la calidad de vida de sus habitantes. Por ese motivo animamos a nuestros clientes a tener en cuenta este tema –que a menudo es dejado de lado por desconocimiento–.

