¿Te gustaría mudarte a una casa con pileta de natación? ¿O sos de los que prefieren un buen jardín solamente? ¿Se ha instalado esta discusión en tu familia? Aquí te contamos las ventajas de optar por una casa sin pileta.
Ventaja 1: el precio
Una pileta incrementa el precio de una casa entre un 10% y un 20%. Esos porcentajes corresponden a la construcción, la impermeabilización y los sistemas hidráulicos.
Ventaja 2: los impuestos.
La pileta eleva la valuación fiscal de un 5% a un 15%, y esto repercute en los impuestos municipales como los de alumbrado, barrido y limpieza.

Ventajas 3: los costos fijos
Cuidar adecuadamente una pileta implica costos fijos: la compra de químicos –cloro, clarificadores y alguicidas–, la limpieza, la electricidad para accionar la bomba, su reparación, el arreglo de las fugas, la pintura anual, el mantenimiento del cercado de seguridad.
Y esto, sin contar el tiempo que se le dedicará a quitar las hojas que caen de los árboles cercanos –especialmente en otoño– y el pasto que se esparce luego de cortarlo. Sin pileta, ninguno de estos gastos en dinero y horas existe.
Ventaja 4: la reducción de los riesgos y los seguros
Las piletas aumentan las primas de seguros del hogar entre un 20% y un 40% por riesgos de ahogamiento, responsabilidad civil y daños climáticos.
Además, se eliminan los riesgos por demandas judiciales, muy comunes en las familias con chicos que fueron invitados a disfrutar de la pileta y luego sufrieron un accidente. Esto da paz mental a los propietarios de la vivienda.
Ventaja 5: el ahorro de energía
Una casa sin pileta consume alrededor del 20% al 30% menos en energía, en cuanto a agua y electricidad para activar las luces y la bomba.
Ventaja No. 6: el espacio
El espacio que ocuparía una pileta es factible usarlo como una huerta urbana, un ámbito para juegos infantiles –con hamacas y toboganes–, un quincho o una tiny house o pequeña casa de metal para utilizar como play room o como ámbito para el trabajo remoto. Otra opción es colocar allí un pequeño galpón o espacio para hacer carpintería o arte.

Ventaja No. 7: la ecología
Sin piscina, se reduce la huella hídrica que equivale a 50.000 a 100.000 litros por mes en verano. O más si la pileta está climatizada. También se evita el uso de químicos empleados para mantener el agua limpia.
Ventaja No. 8: las preocupaciones
Ya no hay que preocuparse por si el agua está turbia, si tiene algas o si se llenó de hojas luego de una tormenta. Tampoco, por una reunión próxima en la que hay que tener la pileta impecable.
Sumado a eso, se evita el tener que pensar en los riesgos para los invitados menores de edad que no saben nadar.
Ventaja No. 9: la rapidez en la venta
Está comprobado que las casas sin pileta se venden entre un 15% y un 25% más rápido que las que sí la tienen. Claro que esto depende también del estado general de la unidad y del barrio o la zona donde se encuentra localizada.

Las ventajas innegables de una casa con pileta
Más allá de todo lo expuesto, no puede negarse el plus que tiene una propiedad con pileta. Ella hace que la casa luzca sumamente atrayente y con muchas promesas para la futura adquirente o el potencial propietario.
La gente que visita una casa en venta con una piscina en impecable estado se imagina a sí misma invitando a amigos, organizando pool parties para los hijos adolescentes o cenas al lado de la pileta con velas flotantes en el agua, o haciendo videos para las redes sociales.
El asesoramiento de una inmobiliaria
A la hora de comprar, siempre es mejor hacerlo con el asesoramiento de una inmobiliaria. Ella, en la charla orientativa inicial, ayuda al comprador a definir con precisión si la pileta le va a traer más satisfacciones que trabajo extra.
En general, se dice que las familias que mejor aprovechan una casa con pileta son las que tienen hijos chicos. Pero cada caso es diferente.

