En ciertas circunstancias, un pequeño cambio genera un cambio grande.

En una propiedad puesta en venta o próxima a estarlo, un elemento puede inclinar la balanza para hacer que se concrete la operación en menos tiempo.

Aquí te contamos cómo una pequeña pérgola puede darle a tu casa, dúplex, PH o departamento, un punto focal irresistible desde el punto de vista del comprador.

En esencia, ¿qué es una pérgola?

Una pérgola es un pequeño o mediano techo, colocado al aire libre.

Se mantiene gracias a columnas verticales o pilares, que suelen ser 4, 6 o más.

Sobre ellas se asientan vigas longitudinales o largueros, y otras transversales o cabios.

¿Qué ventajas presenta una pérgola?

Algunas de las ventajas de una pérgola son:

. Generan un ambiente más, al aire libre. Una pérgola es un lugar de reunión para almorzar o cenar, tomar mate o hacer una picada con familiares o amigos.

. Su superficie no se cuenta como metros cuadrados, por lo que no supone mayores impuestos.

. No necesita ser incorporada a los planos de la propiedad.

. No interfiere en la vista. Dado que no posee paredes, la vista que se tiene el jardín no “choca” contra la pérgola ˗si fue colocada allí˗. Lo mismo sucede si se encuentra instalada en otro ámbito de la propiedad.

. Es ubicua. Se la puede poner en un balcón terraza, en una terraza, en un patio y en un área verde.

. Es de un costo accesible. Instalar una pérgola es una inversión razonable que, además, se disfruta desde el primer momento.

. Suma valor a la propiedad.

. Sirve también para cubrir un sendero. Por ejemplo, si en una casa hay un camino hecho con lajas o baldosas sobre el pasto que une la propiedad con la piscina, es factible colocar una pérgola para “techar” ese sendero.

. No es obligatorio sembrar junto a los pilares una planta trepadora para que cubra la estructura de la pérgola. De todos modos, si se lo hace habrá que aguardar, con mucha paciencia, que esa planta se desarrolla y se eleve. La espera valdrá la pena.

. Permite generar aleros o galerías cuando no existan originalmente. Al colocar la pérgola junto a una pared, puede transformarse ese espacio en una galería para reuniones informales, trabajar con una notebook, leer un libro por la mañana, o escuchar música al caer la tarde.

¿De qué materiales están hechas las pérgolas?

Los materiales más habituales con los que se hacen las pérgolas, son:

. Cemento. Las pérgolas de cemento son las de mayor durabilidad. Hoy mismo pueden observarse en numerosas casas de los año 50 del siglo XX.

. Madera. Las pérgolas de madera tienen un proceso de impermeabilización para darles mayor resistencia. Son ideales cuando las estructuras no deben pesar demasiado porque van destinadas a una terraza o a un balcón terraza.

. Aluminio. Tienen la ventaja de su bajo peso y su alta resistencia a la lluvia, el sol, el viento.

. Plástico de alta resistencia. Es el mismo que se utiliza en las piscinas y en ciertos muebles de exterior.

En cuanto a su orientación, los expertos aconsejan que los largueros sean perpendiculares a los rayos solares. De ese modo, multiplican la sombra. Para ello, es preciso que sigan la orientación este-oeste.

Y en cuanto a la historia, las pérgolas no son algo nuevo.

Podría decirse que nacieron inspiradas en las primeras civilizaciones de África y del Medio Oriente, que usaban telas, pieles y alfombras colocadas a altura para proteger a las personas de la rigurosidad del sol. Aun hoy son empleadas por las tribus nómades del Sahara.

En la Grecia antigua y en el Imperio Romano, algunas casas destacadas tenían pérgolas en sus jardines con enredaderas y otras plantas a fin de procurar sombra a quienes allí residían.

También las pérgolas fueron profusamente utilizadas en los jardines naturalistas muy de moda en Inglaterra en los siglos XVIII y XIX.

En tiempos más recientes, con la revalorización de la naturaleza como elemento para el bienestar, estas estructuras vuelven a tener auge.

Incluso en el presente existen pérgolas bioclimáticas, en las que se mueven a voluntad los largueros para graduar la sombra recibida.

Otro tema: una pérgola no es lo mismo que un gazebo.

Si bien tienen cierto parecido en sus funciones, el gazebo es un techo de lona o tela plástica, que cuenta con una estructura portátil.

Se lo utiliza para llevar a la playa, en eventos al aire libre, en campos de golf para brindar protección contra el sol.

Son sumamente prácticos pero están sujetos a las inclemencias de la lluvia, del granizo y, sobre todo, del viento.

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